No tengo ni idea de internet y además no soy creativa


Esta es mi conclusión cada vez que me encuentro con campañas como esta que he descubierto documentándome para dar mis clases anuales en el Master de marketing de la UPV-EHU (un buen master a pesar de mi presencia, os lo recomiendo)
Siempre que me han presentado una campaña genial siento lo mismo: “ Que cabro… a mí jamás se me hubiera ocurrido”. Eso sí, soy capaz de ver que es bueno, la dimensión que puede coger esa acción y de completarla y mejorarla.
Cualquiera se cree capaz de hacerlo y, sin embargo, para eso hay profesionales que lo hacen mucho mejor y te recuerdan que eso no es lo tuyo. Ser un buen creativo no sólo consiste en tener mucha imaginación y “ocurrencias” sino sobre todo dominar las herramientas, los conceptos básicos, las técnicas de comunicación y saber conjuntar todo eso al servicio de las marcas o del hecho a comunicar.
Y no, señores, no todo el mundo puede hacerlo. Al menos no todo el mundo puede hacerlo bien. Todo el mundo puede hacer una página web, un anuncio, gestionar una cuenta de Twitter; pero no todo el mundo puede hacerlo bien. Es difícil dar una pauta de cómo hay que hacer las cosas “bien” porque cada marca es un mundo y no hay recetas generalizables. Para hacerlo bien hay que dominar los conceptos de comunicación y las herramientas, para tener capacidad de fijar objetivos, crear planes estratégicos y, sobre todo, adaptarse con soluciones acertadas a los cambios y problemas que surgen en el camino.
Esta divertida campaña, protagonizada por un antiguo profesor mío en la universidad como descubriréis si jugáis toda la partida, ayuda a reflexionar en modo de humor de lo que tiene que saber un profesional para ser un buen director creativo ejecutivo. A la vez que sirve para presentar las nuevas funcionalidades para diseñadores y creativos que ofrece Youtube con sus vídeos interactivos. Un buen profesional de la comunicación debe ser como esta campaña; combinando bases teóricas con dominio de las herramientas y además un toque de creatividad e imaginación que puedan dar lugar a campañas de comunicación geniales y eficaces.